Atender y clasificar
Lee una entrada, identifica la intención y la dirige al equipo o al flujo correcto.
Leads, correo, incidencias y solicitudes internasAgentes IA para empresas · Madrid
Elegimos una tarea, conectamos las fuentes necesarias y detenemos las acciones sensibles para que una persona las apruebe.
Ninguna acción sensible continúa sin responsable.
Puede consultar información, preparar una propuesta y actuar en tus sistemas. El valor aparece cuando cada paso tiene una fuente, un permiso y una forma de comprobar el resultado.
Lee una entrada, identifica la intención y la dirige al equipo o al flujo correcto.
Leads, correo, incidencias y solicitudes internasBusca en las fuentes autorizadas y prepara una respuesta con el contexto disponible.
Documentación, catálogo, procedimientos y preguntas frecuentesRedacta, resume, compara o completa una tarea antes de que una persona la revise.
Presupuestos, informes, fichas, respuestas y borradoresPasa información entre herramientas y ejecuta solo las acciones que tengan permiso.
CRM, formularios, agenda, WhatsApp, email y APIsImplantación
El piloto empieza pequeño para que puedas saber si funciona antes de ampliar permisos, integraciones o coste.
Seleccionamos una tarea frecuente, acotada y medible.
Registramos tiempo, errores y resultado antes de cambiar el proceso.
Definimos fuentes, reglas, permisos, excepciones y responsable.
Ejecutamos el piloto con casos reales y una prueba de aceptación.
Solo añadimos autonomía cuando el equipo ya puede comprobarla.
Punto de partida
Una primera implantación con alcance, responsables y prueba de aceptación definidos antes de conectar sistemas reales.
Elegimos la solución más simple que pueda resolver el proceso y mantenerse después.
Cuando el camino está definido y siempre ocurre de la misma manera.
Cuando hay que interpretar información y escoger entre varias acciones permitidas.
Cuando el impacto, la ambigüedad o el riesgo exigen responsabilidad personal.
Respuestas breves sobre alcance, control, integraciones y precio.
Es un sistema que recibe una petición, consulta fuentes autorizadas, prepara o ejecuta una tarea y deja registro de lo ocurrido. La diferencia frente a un chat genérico está en el proceso, los permisos y la conexión con las herramientas de la empresa.
Un chatbot responde dentro de una conversación. Un agente puede usar herramientas, consultar datos y continuar un proceso. Esa capacidad de actuar exige límites, validación humana y trazabilidad.
Uno repetitivo, frecuente, con reglas comprensibles y un resultado que pueda medirse. Clasificar solicitudes, preparar respuestas o actualizar un registro suelen ser mejores pilotos que intentar automatizar toda la empresa.
Sí, cuando existe una API o una integración viable. Antes de conectar nada revisamos qué datos necesita, qué puede consultar y qué acciones deben quedar pendientes de aprobación.
Solo en acciones reversibles y de bajo riesgo que se hayan autorizado de forma expresa. Comunicaciones externas, cambios sensibles, dinero o decisiones ambiguas deben conservar un punto de aprobación humana.
El piloto documentado parte de 997 euros. El alcance final depende del proceso, las fuentes, las integraciones y el volumen. Se presupuesta antes de conectar sistemas reales.
Tenemos oficina en Madrid y trabajamos con empresas de toda España. El análisis, la implantación y la formación pueden realizarse en remoto.
Primer diagnóstico
Revisaremos el proceso, las herramientas y el punto donde hoy se pierde tiempo o información.
Describe una tarea concreta y te diremos si conviene automatización, agente o revisión humana.