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Inteligencia artificial

Cómo instalar OpenBot, Hermes y Grok Bot paso a paso (y qué se rompe por el camino)

Los requisitos reales, los comandos exactos y los avisos que la documentación da en letra pequeña. Incluye cómo dejarlo todo apagado y borrado cuando termines la prueba, que es la parte que nadie cuenta.

Cómo instalar OpenBot, Hermes y Grok Bot paso a paso (y qué se rompe por el camino)

Si has leído la comparativa entre Grok Bot, OpenBot y Hermes Bot Mode y quieres probar alguno, aquí están los pasos reales.

Un aviso antes de empezar, porque es la parte que se salta todo el mundo: lo difícil de esto no son los comandos. Los comandos son cinco minutos. Lo difícil es decidir qué cuenta va a usar el bot, a qué puede llegar y qué queda registrado de lo que haga. Si vas a ponerlo delante de datos que no son tuyos, esa decisión va antes de la instalación, no después.

Antes de instalar nada: tres decisiones

  1. En qué máquina. No en la que sirve producción. Un portátil o una máquina de pruebas.
  2. Con qué cuenta. Una cuenta de prueba en la herramienta de destino, no la tuya real. Ya la cambiarás cuando sepas qué hace.
  3. Con qué tope de gasto. Estos bots consumen bastante más que un chat porque navegan, leen pantallas y deciden. Pon un límite en el panel de tu proveedor de modelo antes de arrancar. Es la forma más simple de que un bucle inesperado no se convierta en una sorpresa a fin de mes.

Y una cuarta que se te olvidará si no la escribes ahora: la fecha en la que apagas esto si no ha demostrado nada. Una prueba sin fecha de caducidad se queda encendida meses y pasa de aprendizaje a deuda.

OpenBot, de CopilotKit

Es el más largo de montar y el único que puedes auditar de verdad. No es una aplicación: son varios servicios coordinados.

Requisitos

Según su propia documentación necesitas cuatro cosas:

  • Docker, que es quien levanta PostgreSQL, los ordenadores con navegador, el supervisor y los bots que vienen de serie.
  • Bun 1.3 o superior, para la interfaz y el servidor de API.
  • Un proyecto y una licencia de CopilotKit Intelligence. Hay plan gratuito, y también se puede autoalojar.
  • Una clave de modelo. El bot de demostración usa OpenAI; el de LangGraph admite OpenAI, Anthropic o Google.

Ese tercer punto conviene tenerlo claro desde el principio: los hilos y la memoria van contra CopilotKit Intelligence. Es autoalojable, pero si no lo autoalojas, tu instalación depende de un servicio externo aunque el resto corra en tu máquina.

Instalación

Se clona el repositorio y, desde su carpeta, se copia el fichero de entorno de ejemplo al definitivo:

cp .env.example .env

Se rellenan los valores obligatorios (la clave del modelo y los datos del proyecto de Intelligence) y se arranca:

bun install
bash scripts/start.sh

Ese script levanta el conjunto. Cuando termina tienes la interfaz en el puerto 3010 y el servidor de API en el 3001. Por debajo quedan corriendo el servicio del ordenador con navegador, el supervisor que crea uno por cada bot y la base de datos.

El modelo por defecto se declara en el paquete del inquilino, indicando proveedor, la referencia al secreto con la credencial y el modelo concreto. Fíjate en el detalle: la credencial se referencia, no se escribe ahí.

Lo primero que hay que mirar, y no es crear un bot

Antes de darle acceso a nada, tres secciones del panel de administración:

  • Credenciales. Aquí se guardan, cifradas y en modo solo escritura. La documentación insiste en no poner valores de credenciales ni en la configuración del inquilino ni en ficheros que acaben en el repositorio.
  • Límites. Aquí se configura qué acciones de navegador, de ficheros y de MCP se permiten. Esto es lo que decide qué puede y qué no puede hacer el bot, y se configura antes de que lo intente.
  • Auditoría. Aquí se ven las acciones permitidas, las rechazadas y las que fallaron. Es la sección que justifica montar todo esto en lugar de usar algo más simple.

Hay además una pantalla para ver, parar y reiniciar los ordenadores de cada bot, que es donde acabarás cuando uno se quede colgado en una página.

Dos avisos de seguridad que da la propia documentación

El servicio del navegador sostiene sesiones reales iniciadas. Por eso viene atado a la interfaz local en la configuración de Docker, y recomiendan expresamente dejarlo así. Si lo abres a la red, estás publicando un navegador con las sesiones de tus herramientas dentro.

Hay un ajuste que decide si el bot puede alcanzar servicios de tu propia máquina. Si no lo necesitas, déjalo desactivado. Un bot que puede llegar a lo que corre en tu equipo es una superficie mucho mayor que uno que solo sale a internet.

Cómo borrarlo del todo

Esto anótalo antes de empezar. Se eliminan los contenedores que llevan su etiqueta de espacio de nombres y después los volúmenes con la misma etiqueta. Son dos comandos y dejan la máquina como estaba: sin ellos te quedan la base de datos y los perfiles de navegador ocupando disco.

Hermes Agent, de Nous Research

El opuesto de OpenBot en esfuerzo: se instala con una línea.

Instalación

En Linux, macOS, WSL2 o Android con Termux se descarga y ejecuta su script de instalación oficial desde su dominio de documentación. En Windows hay un equivalente que se lanza desde PowerShell.

Aquí toca decir lo que hay que decir: estás ejecutando código descargado de un servidor con los permisos de tu usuario, sin haberlo leído. Es una práctica extendida y también un riesgo real. Lo prudente, sobre todo en una máquina con acceso a cosas serias, es descargar el script, abrirlo, leerlo y ejecutarlo después. Que lo publique un proyecto conocido reduce el riesgo, no lo elimina: lo que se descarga hoy puede no ser lo mismo dentro de un mes.

Configuración

Después de instalar, el camino corto es su comando de configuración con el portal: un solo OAuth deja listos el modelo y las cuatro herramientas de su pasarela: búsqueda web, generación de imágenes, voz y navegador.

El Bot Mode, que es lo que hace interesante a Hermes frente a un agente normal, viene incluido y activado por defecto en Hermes Desktop desde la versión 0.20.3 del agente. No hay que instalarlo aparte: al crear perfiles, cada uno se convierte en un bot con su nombre, su modelo, su memoria y sus habilidades, y desde una conversación puedes mencionar a otro para pasarle el trabajo.

Dónde te vas a atascar

En decidir cuántos bots creas. La tentación es montar seis especialistas el primer día. Empieza por uno, dale un trabajo repetitivo y real, y crea el segundo solo cuando notes que el primero está haciendo dos cosas que no tienen nada que ver.

Grok Bot, de xAI

Aquí no hay tutorial que valga: es una descarga de escritorio para macOS desde su página y está en beta temprana. No hay versión para Windows ni para Linux, y las condiciones de acceso las fija xAI y pueden cambiar.

El paso que sí importa es el de después: inicias sesión una vez y a partir de ahí usa tus aplicaciones y tus webs como lo harías tú. Piensa qué cuenta le das, porque lo que haga quedará registrado a ese nombre en la herramienta de destino.

Si trabajas en Windows o Linux, o si necesitas poder demostrar quién hizo qué, hoy tu opción es OpenBot.

Cuál montarías tú, en una tarde

Si quieres…MontaTiempo realista
Ver de qué va esto sin complicarteHermesUna línea y un OAuth
Poder responder de lo que hizo el botOpenBotUna tarde, con Docker y Bun
Probar la versión más pulidaGrok BotUna descarga, si tienes Mac

El paso que casi nadie da, y es el que decide

Antes de instalar nada, mide el proceso que quieres automatizar: cuántas veces se hace al mes, cuánto tarda cada vez y cuánto cuesta esa hora. Es un rato con un cronómetro y una hoja de cálculo.

Sin ese número no vas a poder decir si el bot salió a cuenta, y lo que es peor, no vas a saber cuándo pararlo. Con ese número, la decisión de seguir o apagar se toma sola a las dos semanas.


¿Te lo montamos y te decimos si compensa?

Nosotros operamos agentes autoalojados en infraestructura propia y nos hemos comido los tres problemas de siempre: la sesión que caduca, la web que mueve un botón de sitio y el proceso que parecía automatizable y tenía una excepción cada tres casos.

Si tienes una tarea que hoy hace alguien a mano con el ratón y quieres saber si un bot la resuelve, cuéntanos cuál es. Miramos el proceso, te decimos si hoy compensa un bot, un automatizador clásico o ninguno de los dos, y si la respuesta es esperar, también te lo decimos: en un mercado que cambia cada semana esa es a veces la recomendación honesta.

Lo que hacemos y lo que cuesta está publicado en automatizaciones y en inteligencia artificial para empresas, sin llamada previa para conocer los precios.

Respuesta directa

Preguntas frecuentes sobre este tema

¿Qué necesito para instalar OpenBot?

Cuatro cosas según su propia documentación: Docker, que levanta PostgreSQL, los ordenadores con navegador, el supervisor y los bots que vienen de serie; Bun 1.3 o superior para la interfaz y el servidor; un proyecto y una licencia de CopilotKit Intelligence, que tiene plan gratuito y también se puede autoalojar; y una clave de modelo. El bot de demostración usa OpenAI, y el de LangGraph admite OpenAI, Anthropic o Google.

¿Cómo se instala Hermes Agent?

Con una sola línea. En Linux, macOS, WSL2 o Android con Termux, descargando y ejecutando su script de instalación oficial; en Windows, con el equivalente en PowerShell. Después se ejecuta `hermes setup --portal`, que con un único OAuth deja configurado el modelo y las cuatro herramientas de su pasarela: búsqueda web, generación de imágenes, voz y navegador. El Bot Mode viene incluido y activado por defecto en Hermes Desktop.

¿Grok Bot se puede instalar en Windows o Linux?

A día de hoy no. xAI lo distribuye como aplicación de escritorio para macOS y está en beta temprana, así que ni el instalador ni las condiciones de acceso son estables. Si trabajas en Windows o Linux y quieres probar la idea de un bot que use tus herramientas, las otras dos opciones son las que puedes montar hoy.

¿Es peligroso ejecutar un instalador con curl?

Es una práctica extendida y también un riesgo real: estás ejecutando código de un servidor con los permisos de tu usuario, sin verlo antes. Lo prudente es descargar el script, leerlo y ejecutarlo después, especialmente en una máquina con acceso a datos de clientes. Que lo publique un proyecto conocido reduce el riesgo, no lo elimina: lo que se descarga hoy puede no ser lo mismo que mañana.

¿Dónde guarda OpenBot las contraseñas de las herramientas?

En su panel de administración de credenciales, cifradas y en modo solo escritura. Su documentación es explícita en que no se pongan valores de credenciales ni en el fichero de configuración del inquilino ni en ficheros que acaben en el repositorio. Y avisa de algo más importante: el servicio del navegador sostiene sesiones reales iniciadas, por eso viene atado a la interfaz local y recomiendan dejarlo así.

¿Puedo probarlo sin que toque nada importante?

Sí, y es la única forma sensata de empezar. En OpenBot existe una sección de límites donde se configura qué acciones de navegador, de ficheros y de MCP se permiten, y otra de auditoría donde se ven las acciones permitidas, rechazadas y fallidas. Monta la prueba en una máquina que no sea la de producción, con una cuenta de pruebas en la herramienta de destino y sin credenciales reales hasta que hayas visto qué hace.

¿Cómo lo desinstalo todo cuando termine la prueba?

En OpenBot, borrando los contenedores y los volúmenes que lleven su etiqueta de espacio de nombres: es un comando para cada cosa y deja la máquina limpia. Anótalo antes de empezar. Una prueba sin plan de borrado se queda encendida meses consumiendo recursos y ocupando puertos, y acaba siendo deuda en vez de aprendizaje.

¿Cuánto cuesta tenerlo funcionando?

La licencia de estos dos es gratuita, pero el consumo del modelo no. Un bot que navega, lee pantallas y decide durante una hora gasta bastante más que una consulta de chat, y esa factura la pagas tú al proveedor del modelo. Añade el coste de la máquina si lo dejas encendido. Antes de la prueba, fija un tope de gasto en el panel del proveedor: es la forma más simple de que un bucle inesperado no se convierta en una sorpresa.