Una web para empresa en Madrid en 2026 cuesta, en rangos reales de mercado: entre 1.500 € y 4.000 € una corporativa bien hecha, entre 2.500 € y 9.000 € una tienda online y a partir de 5.000 € un proyecto complejo. En YAG los precios cerrados son estos: landing desde 690 €, web corporativa en WordPress desde 1.490 €, tienda online desde 2.200 € y desarrollo a medida en Next.js desde 3.500 €, con presupuesto cerrado en 24 horas. Todos los precios de este artículo se entienden sin impuestos. El resto de la guía explica de qué depende cada cifra, qué debe incluir un presupuesto serio y cómo detectar el barato que sale caro.
Si acabas de empezar a comparar proveedores, este artículo es la continuación natural de nuestra guía completa para elegir agencia web en Madrid: allí explicamos cómo elegir, aquí explicamos cuánto pagar y por qué. Y si quieres el mapa completo de servicios y zonas, lo tienes en el hub de agencia web en Madrid.
Qué determina el precio de una web de empresa
El precio de una web no sale de una tarifa mágica: sale de horas de trabajo cualificado. Dos presupuestos con cifras muy distintas para "la misma web" casi nunca describen el mismo proyecto. Estas son las variables que de verdad mueven la cifra.
Número de páginas y arquitectura
No cuesta lo mismo una landing de una sola página que una web de 12 páginas con blog, páginas de servicio y páginas por zona. Cada página real implica diseño, contenido, SEO on-page y revisión. Cuando un presupuesto no especifica cuántas páginas incluye, la cifra no significa nada: es la variable número uno del coste.
Diseño a medida frente a plantilla
Aquí está la mayor diferencia de precio entre proveedores del mercado madrileño. Una plantilla comprada con tres cambios de color y tu logo se monta en horas; un diseño a medida, pensado para tu negocio y tu cliente, lleva días o semanas. La plantilla no es ilegal ni inmoral: es simplemente otro producto, y debería costar como lo que es. El problema es cuando te cobran diseño a medida y te entregan plantilla. En nuestra página de diseño web explicamos cómo trabajamos cada proyecto desde cero.
Integraciones y funcionalidad
Un formulario de contacto es una cosa. Un sistema de reservas, una pasarela de pago, una conexión con tu CRM o tu programa de facturación, un área privada de clientes: cada integración añade horas de desarrollo y de pruebas. Es la variable que más dispara los presupuestos de tiendas y proyectos a medida, y la que más se omite en los presupuestos de una línea.
Idiomas
Cada idioma adicional multiplica el contenido: no es traducir textos, es duplicar páginas, URLs, metadatos y estructura SEO. Una web bilingüe no cuesta el doble, pero tampoco cuesta lo mismo que una monolingüe. Si tu clientela en la capital incluye público internacional, presupuéstalo desde el principio: añadirlo después sale más caro.
SEO técnico incluido o "más adelante"
Una web que nace sin SEO técnico nace coja, y en un mercado tan competido como el madrileño eso significa no aparecer. Arquitectura por intención de búsqueda, jerarquía de encabezados, URLs semánticas, datos estructurados, Core Web Vitals dentro de los umbrales de Google. Todo eso son horas, y un presupuesto que lo incluye de serie será más alto que uno que lo deja "para una segunda fase" que nunca llega. El barato sin SEO no es más barato: es una web que no trabaja.
Quién escribe los contenidos
El cuello de botella silencioso. Si la agencia redacta los textos (con criterio SEO y conociendo tu negocio), son horas facturables que se notan en el precio y en el resultado. Si los pones tú, el proyecto es más barato pero el plazo depende de ti. Lo que no funciona es dejarlo sin definir: es la fuente número uno de proyectos eternos.
Rangos de precio por tipo de proyecto en 2026
Vamos a las cifras. Los rangos de mercado son horquillas habituales en el mercado madrileño, que tiende a la parte alta de la media nacional por competencia y por la estructura de costes de las agencias locales. Los precios de YAG son tarifas publicadas y cerradas.
Landing page: desde 690 €
Una sola página, un objetivo claro: captar contactos para un servicio concreto, validar una idea, sostener una campaña. En YAG parte de 690 € con diseño a medida, formulario funcional y SEO técnico básico. Es el punto de entrada correcto cuando el negocio tiene una línea de actividad clara y no necesita todavía una estructura grande. Lo que no es correcto es venderla como "web completa": es otra cosa.
Web corporativa: mercado 1.500-4.000 €, en YAG desde 1.490 €
El formato más solicitado por empresas de la capital: entre 5 y 15 páginas con servicios, equipo, blog y contacto. En el mercado madrileño la horquilla habitual para un proyecto bien hecho va de 1.500 € a 4.000 € según páginas, integraciones e idiomas. En YAG la corporativa en WordPress parte de 1.490 €: diseño a medida, SEO técnico de serie, formación para que la edites tú y propiedad total del dominio y del código. Por debajo de 700-800 €, en cualquier proveedor, lo normal es plantilla con cambio de logo.
Tienda online: mercado 2.500-9.000 €, en YAG desde 2.200 €
Aquí la horquilla se abre porque las variables se multiplican: número de productos, pasarela de pago, gestión de stock, conexión con ERP o facturación, logística de envíos. En el mercado madrileño una tienda seria se mueve entre 2.500 € y 9.000 €. En YAG la tienda WooCommerce básica parte de 2.200 € y el e-commerce avanzado a medida llega hasta 5.500 €. Una tienda a 600 € es una demo sin optimizar que se caerá en tu primera campaña fuerte.
Desarrollo a medida: en YAG desde 3.500 €, proyectos complejos desde 5.000 € y sin techo
Cuando el rendimiento y el SEO técnico son críticos (sectores muy disputados, mucho tráfico, requisitos de velocidad), el desarrollo a medida en Next.js parte en YAG de 3.500 €: cargas por debajo de 2 segundos, control total del marcado, arquitectura pensada para competir. Los proyectos complejos del mercado (multi-idioma, portales, SaaS ligero) arrancan en torno a 5.000 € y no tienen techo real, porque manda la arquitectura de información y las integraciones, no el número de páginas.
Si quieres una cifra orientativa para tu caso sin hablar con nadie todavía, el cotizador te da un rango en unos minutos. Y si prefieres una cifra cerrada, la damos en 24 horas.
Qué incluye un presupuesto serio (y qué debe constar por escrito)
La diferencia entre un presupuesto y una cifra en un email es lo que consta por escrito. Antes de firmar, comprueba que el documento incluye:
- Alcance detallado: cuántas páginas, qué secciones, qué funcionalidades. Nombradas una a una.
- Tecnología y por qué: WordPress, Next.js u otra, con la justificación para tu caso, no para el catálogo del proveedor.
- SEO técnico incluido: arquitectura, metadatos, datos estructurados, sitemap, Core Web Vitals como requisito de entrega.
- Contenidos: quién escribe qué, en qué plazo y qué pasa si se retrasan.
- Plazos con hitos de pago vinculados a entregas, no fechas en el aire.
- Propiedad total: dominio, código, hosting, accesos y Search Console a nombre del cliente. Sin excepciones.
- Formación de entrega: que puedas editar textos e imágenes sin depender de nadie.
- Protocolo de terminación: qué te llevas y en qué formato si la relación acaba.
Si alguno de estos puntos genera evasivas, ya tienes información. En la guía de cómo elegir agencia tienes la lista completa de preguntas para la primera reunión.
El presupuesto-trampa: cuando lo barato sale caro
En un mercado con tanta oferta como el madrileño, la trampa más frecuente no es el proveedor caro: es el barato que no es barato. Estas son las señales.
El precio redondo de una línea
"Web completa: 500 €." Sin páginas, sin alcance, sin SEO, sin decir quién escribe los textos. Ese presupuesto no es corto por eficiencia: es corto para que todo lo que falta se convierta en extras. El formulario que "no entraba", las fotos que "van aparte", el SEO que "es otro servicio". A los seis meses has pagado el doble que con un presupuesto cerrado y tienes menos web.
La cuota mensual eterna
Webs "desde 30 €/mes" con permanencia de 24 o 36 meses. Echa la cuenta: al final del contrato has pagado más que una web en propiedad, y la web no es tuya. Si dejas de pagar, desaparece. Es alquiler disfrazado de ganga, y el candado está en la letra pequeña de la permanencia.
El dominio a nombre de la agencia
Te registran el dominio "por comodidad" y, cuando quieres cambiar de proveedor, descubres que tu propia dirección web no te pertenece. Es la retención más burda del sector y sigue funcionando porque nadie mira el whois hasta que es tarde. El dominio se registra a tu nombre siempre, sea cual sea el proveedor.
El "todo incluido" sin detalle
Hosting gratis de por vida, SEO incluido, mantenimiento incluido, todo por un precio sorprendente. Lo normal es que cada pieza sea la versión mínima: un hosting saturado, un SEO que consiste en instalar un plugin y un mantenimiento que nadie ejecuta. Lo incluido sin detalle no está incluido: está diluido.
La web que solo ellos pueden tocar
Te entregan la web sin accesos de administrador y cada cambio de un teléfono o un precio es una factura. La autonomía editorial es un derecho de entrega, no un extra. Si no puedes editar tu propia web, no la has comprado: la has alquilado pagándola entera.
Costes recurrentes reales: lo que pagarás después del lanzamiento
Una web tiene un coste de construcción y unos costes de funcionamiento. Los segundos son pequeños si son honestos, y conviene conocerlos antes de firmar para que nadie te los infle.
Dominio
Entre 10 € y 20 € al año en cualquier registrador serio. Se paga anualmente y va siempre a tu nombre. Si alguien te cobra mucho más "por gestión", pregunta qué gestiona.
Hosting
Entre 8 € y 30 €/mes en proyectos estándar, según tecnología y tráfico. Para WordPress conviene hosting gestionado con buen rendimiento; para Next.js, servidores con Node bien configurados. Es correcto que vaya aparte del desarrollo: la web es inversión puntual, el hosting es coste recurrente. Desconfía del hosting "gratis para siempre" incluido en el precio: suele ser un servidor sin calidad o un mecanismo para tenerte atado.
Mantenimiento
Actualizaciones de software, copias de seguridad, seguridad, pequeños cambios de contenido. Es un servicio legítimo y recomendable, sobre todo en WordPress, pero debe contratarse por valor y sin permanencias largas. Una agencia que confía en su servicio te retiene por resultados, no por cláusula de 24 meses.
Evolutivos
La web que funciona no se queda quieta: nuevas páginas de servicio, contenidos para SEO, una integración que no existía. Son proyectos pequeños que se presupuestan cuando llegan. Lo importante es que puedas hacerlos con quien quieras: si el código y los accesos son tuyos, cualquier profesional puede continuar el trabajo. Si no lo son, estás cautivo del proveedor original, y eso también es un coste.
Cómo pedir presupuesto bien (y conseguir cifras comparables)
La calidad de los presupuestos que recibes depende de la calidad de lo que pides. Con un briefing claro, los proveedores serios pueden darte cifras cerradas y tú puedes compararlas de verdad.
Incluye en tu petición:
- Qué hace tu negocio y a quién vende. Dos frases bastan, pero cambian todo el enfoque.
- Qué necesitas: número aproximado de páginas o secciones, si vendes online, si necesitas reservas o área privada.
- Integraciones existentes: CRM, facturación, sistemas de reservas, herramientas que ya usas.
- Idiomas.
- Estado de los contenidos: si tienes textos y fotos o hay que crearlos.
- Referencias: dos o tres webs que te gusten y por qué.
- Plazo real: cuándo necesitas estar online y si hay una fecha crítica (apertura, campaña, feria).
Con esto, compara los presupuestos por alcance, no por cifra. El de 1.200 € y el de 3.000 € pueden ser el mismo proyecto con distinto margen, o dos productos completamente distintos. Solo el desglose te lo dice.
Un matiz para negocios de la capital: si tu clientela es de barrio o de distrito, dilo en el briefing. El SEO local por zona (las búsquedas tipo "asesoría Chamartín" o "clínica barrio de Salamanca") condiciona la arquitectura de la web desde el diseño, y es más barato construirlo desde el principio que añadirlo después. Nosotros trabajamos páginas específicas por zona, como agencia web en el barrio de Salamanca, agencia web en el Centro de Madrid o agencia web en Chamartín, precisamente por esa lógica: el cliente que llama busca por su zona, no por el término genérico.
TL;DR — Los precios de una web en Madrid en 2026, en corto
- Landing page: desde 690 € en YAG. Un objetivo, una página, presencia rápida.
- Web corporativa: mercado madrileño entre 1.500 € y 4.000 €; en YAG desde 1.490 € con SEO técnico de serie y propiedad total.
- Tienda online: mercado entre 2.500 € y 9.000 €; en YAG desde 2.200 €, e-commerce avanzado hasta 5.500 €.
- A medida en Next.js: desde 3.500 € en YAG; proyectos complejos del mercado desde 5.000 € sin techo real.
- Recurrentes: dominio 10-20 €/año, hosting 8-30 €/mes, mantenimiento sin permanencias largas.
- Kit Digital: hasta 2.000 € de bono para pymes y autónomos que cumplan requisitos; la corporativa y la tienda básica entran.
- El presupuesto-trampa se reconoce por la cifra redonda sin alcance, la cuota eterna con permanencia y el dominio que no está a tu nombre.
- Compara alcance, no cifras. Y exige presupuesto cerrado: en YAG lo damos en 24 horas.
Pide tu cifra cerrada
Si quieres saber cuánto costaría exactamente tu proyecto, tienes dos caminos: el cotizador online para un rango orientativo en minutos, o contarnos tu caso y recibir presupuesto cerrado en 24 horas. Y si todavía estás en fase de comparar proveedores, en el hub de agencia web en Madrid tienes toda la información por servicio y por zona.
- WhatsApp: +34 680 762 331
- Email: info@yagcomunicacion.com
- Web: yagcomunicacion.com/contacto
Sin formularios interminables y sin presión de venta: nos cuentas qué necesitas y te decimos cuánto cuesta y por qué.
