Los presupuestos para montar una tienda online en Madrid van de 400 a 8.000 euros para lo que parece "lo mismo". No es que unos mientan y otros no, es que "tienda online" puede significar cosas muy distintas según el catálogo, la plataforma y quién lo haga.
Una tienda sencilla con Shopify o WooCommerce suele costar entre 800 y 2.000 euros, y una a medida (catálogo grande, integraciones, funcionalidades específicas) entre 2.000 y 6.000 euros o más. Lo que cambia el precio no es la plataforma en sí, es qué incluye y cuánto necesita realmente tu negocio.
El error de comparar presupuestos por el número final
Cuando llegan dos o tres presupuestos con cifras muy distintas, la tentación natural es ordenarlos de menor a mayor y empezar por el más barato. El problema es que dos presupuestos con la misma cifra final pueden incluir cosas completamente distintas: uno puede llevar fotografía, SEO técnico y configuración RGPD incluidos, y otro puede ser solo el desarrollo desnudo con todo lo demás como extra que descubrirás más adelante. La única forma honesta de comparar es pedir a cada proveedor un desglose línea por línea de qué incluye exactamente ese precio, y entonces sí comparar partida por partida: plataforma, número de productos, pasarela configurada, fotografía, SEO técnico, RGPD, formación. Cuando se compara así, es habitual descubrir que el presupuesto "más caro" en realidad incluye más cosas por el mismo coste por partida, y que el "más barato" deja fuera justo lo que más se necesita para vender de verdad.
Qué determina el precio de verdad
No pagas por "montar una tienda", pagas por un conjunto de piezas que pueden estar o no en el presupuesto. El tamaño del catálogo importa: no es lo mismo veinte productos que dos mil con variantes de talla, color y stock por variante. La pasarela de pago y las integraciones también suman: Stripe o Redsys es lo básico, pero conectar con un ERP o con ventas en Amazon sube el precio. El diseño real frente a la plantilla genérica marca otra diferencia grande, porque un diseño pensado para tu catálogo y tu marca cuesta más y convierte mejor. La velocidad y el SEO técnico deciden si esa tienda vende de verdad en móvil, así que un presupuesto que solo dice "activamos el plugin de SEO" sin hablar de velocidad no está pensando en cómo compra la gente hoy. Y por último está quién forma a tu equipo y quién arregla un fallo el día del Black Friday, que también cuesta dinero aunque no aparezca en la primera línea del presupuesto.
Idiomas y venta internacional: qué cambia en el presupuesto
Si tu tienda va a vender también fuera de España, ya sea a otros países europeos o más lejos, el presupuesto cambia en varios frentes. Traducir el catálogo completo a otro idioma, con textos pensados de verdad para ese mercado y no traducidos automáticamente sin revisión, tiene un coste que crece con el número de productos. También hay que pensar en la moneda (mostrar precios en la divisa local si vendes fuera de la zona euro), en los gastos de envío internacionales (que suelen ser más complejos de calcular que los nacionales), y en aspectos legales como el IVA intracomunitario si vendes a particulares en otros países de la Unión Europea. Si sabes desde el principio que vas a vender fuera de España, dilo en la primera reunión, porque cambia tanto el desarrollo técnico como la estructura de precios y gastos de envío que hay que configurar.
Comparando pasarelas de pago: Stripe, Redsys y PayPal
La pasarela de pago que elijas afecta tanto al coste como a la experiencia de compra. Stripe se ha vuelto la opción por defecto para muchas tiendas nuevas por su integración sencilla y su interfaz moderna, con comisiones alrededor del 1,4% más 0,25 euros por transacción con tarjetas europeas. Redsys, que es la pasarela que usan la mayoría de bancos españoles, tiene comisiones que dependen del acuerdo con tu banco (normalmente negociable si tienes volumen) y una integración algo más técnica de configurar, pero sigue siendo habitual sobre todo para negocios que ya tienen cuenta con un banco español y prefieren mantener todo dentro del mismo circuito. PayPal añade una capa extra de confianza para compradores que ya lo usan a diario, pero sus comisiones suelen ser algo más altas y retiene el dinero unos días más que Stripe o Redsys antes de liquidarlo en tu cuenta. Muchas tiendas ofrecen dos o tres opciones a la vez, porque cada pasarela convence a un perfil distinto de comprador, aunque eso también significa gestionar la configuración y el mantenimiento de más de una integración.
Cómo afecta el catálogo al presupuesto de fotografía
Un apartado que casi nunca aparece explícito en los presupuestos de tienda online, y que puede suponer un coste considerable aparte del desarrollo, es la fotografía de producto. Si ya tienes fotos profesionales de tu catálogo, el presupuesto de la tienda se reduce solo al desarrollo. Si no las tienes, hay que sumar el coste de una sesión de fotos (que varía mucho según el número de productos y si necesitas fotografía de estudio o de producto en uso) antes incluso de empezar a maquetar la tienda, porque sin fotos de calidad ninguna plataforma, por bien construida que esté, va a convertir bien. Pregunta explícitamente si el presupuesto que te han dado asume que ya tienes las fotos listas, porque es una de las causas más comunes de que un proyecto de tienda online se retrase semanas sin que sea culpa del desarrollo.
WooCommerce o Shopify: la pregunta que más se repite
Shopify es rápido de lanzar y sencillo de gestionar, pero tiene cuota mensual obligatoria desde unos 25-30 euros más comisión por transacción si no usas su propia pasarela. Es buena opción si quieres empezar ya y no te importa la cuota recurrente. WooCommerce, sobre WordPress, no tiene cuota de plataforma y es más flexible para personalizar el checkout y la lógica de negocio, pero pide más mantenimiento técnico: actualizaciones, seguridad, alguien pendiente. Ninguna de las dos es "la mejor" en abstracto. Depende de tu catálogo, de tu presupuesto mensual real (no solo el de lanzamiento) y de cuánto quieras personalizar.
Cómo se calcula el coste según el número de variantes, no solo de productos
Un catálogo de cien productos suena manejable, pero si cada uno tiene cinco tallas y cuatro colores, en realidad estás gestionando dos mil combinaciones de stock, precio y a veces imagen distinta. Este detalle se suele pasar por alto al pedir presupuesto, hablando solo del "número de productos" sin mencionar las variantes, y es de las causas más comunes de que un presupuesto inicial se quede corto cuando se empieza a cargar el catálogo real. Antes de pedir presupuesto, ten claro no solo cuántos productos vas a vender, sino cuántas combinaciones reales de variantes tiene cada uno, porque es ese número, no el de productos "base", el que determina de verdad la complejidad y el tiempo de carga del catálogo.
Y para catálogos grandes: Prestashop y Magento
Si tu catálogo pasa de varios miles de referencias, o necesitas lógica compleja como precios por volumen, multi-almacén o tarifas distintas por cliente en B2B, Shopify y WooCommerce pueden quedarse cortos. Ahí entran Prestashop, gratuita y con una filosofía parecida a WooCommerce pero pensada desde el origen para e-commerce, o Magento, la más potente pero también la que exige un servidor más caro y mantenimiento técnico especializado. Para la mayoría de pymes de Madrid esto es sobredimensionado: WooCommerce o Shopify cubren de sobra sin toda esa complejidad.
Gestión de stock: cuánto de automático necesitas
Si vendes pocas referencias y las gestionas tú mismo, actualizar el stock a mano puede ser suficiente al principio. Pero en cuanto el catálogo crece o vendes en varios canales a la vez (tu tienda, Amazon, quizás también en un local físico), la gestión manual empieza a fallar: se venden productos que ya no hay, o al revés, se dejan de mostrar productos que sí están disponibles porque nadie actualizó el número a tiempo. Aquí entra la pregunta de si necesitas una integración con un sistema de gestión (ERP) que sincronice el stock automáticamente entre canales, algo que añade coste de desarrollo pero ahorra errores costosos de sobreventa o pérdida de ventas por stock mal actualizado. Para negocios pequeños con un único canal de venta, la gestión manual dentro de la propia plataforma (WooCommerce y Shopify la incluyen de serie) suele ser suficiente sin necesidad de esta capa adicional.
SEO para tiendas online: una partida que suele faltar en el presupuesto
Muchos presupuestos de tienda online se centran en que la web funcione (catálogo, pago, envíos) y dejan el SEO como un "ya lo vemos después". El problema es que una tienda online tiene retos de SEO específicos que no existen en una web corporativa: páginas de producto que se pueden duplicar entre variantes (talla, color) si no se configuran bien los canonical, categorías que compiten entre sí por las mismas búsquedas si la arquitectura no está pensada de antemano, y fichas de producto que necesitan descripciones únicas en vez de copiar el texto del fabricante, porque Google penaliza el contenido duplicado. Un presupuesto que no menciona nada de esto probablemente entregará una tienda funcional pero invisible en las búsquedas, y añadir SEO después de lanzar sale más caro que planificarlo desde la estructura inicial.
Vender en varios canales a la vez: marketplaces y redes sociales
Cada vez más negocios quieren vender no solo en su propia tienda, sino también en Amazon, en Google Shopping o directamente desde Instagram y Facebook Shop. Tanto WooCommerce como Shopify permiten sincronizar el catálogo con estos canales mediante plugins o integraciones nativas, lo que evita subir cada producto varias veces por separado. Esto tiene un coste añadido que muchas veces no aparece en el presupuesto inicial: la configuración de la sincronización, y en algunos casos una cuota mensual del propio conector. Si sabes desde el principio que vas a vender en varios sitios a la vez, dilo en la primera reunión de presupuesto, porque cambia tanto el coste como la elección de plataforma (algunas gestionan mejor el multicanal que otras).
Seguridad, RGPD y lo que exige la ley al vender online
Vender online en España implica cumplir el RGPD (protección de datos) y la LSSI (comercio electrónico), y no es opcional ni algo que se pueda dejar para después del lanzamiento. Necesitas una política de privacidad clara y accesible, un sistema de consentimiento de cookies que de verdad bloquee las no esenciales hasta que el usuario acepte, y un proceso definido para que un cliente pueda ejercer sus derechos (acceso, rectificación, borrado de sus datos). También hace falta un aviso legal completo con los datos fiscales de tu empresa y las condiciones de venta, incluyendo el derecho de desistimiento de 14 días que la ley obliga en las compras online. Un presupuesto de tienda que no menciona nada de esto puede dejarte con una web bonita pero legalmente expuesta desde el primer cliente.
Cuánto tarda en estar lista
Una tienda sencilla con el catálogo ya preparado (fotos, descripciones, precios) suele tardar entre tres y cinco semanas. Una tienda a medida con integraciones puede llevar de seis a diez semanas. Lo que sorprende a mucha gente es que el cuello de botella casi nunca es el desarrollo: son las fotos y los textos de producto que no están listos a tiempo. Si quieres lanzar rápido, ten el catálogo preparado antes de pedir presupuesto, no a mitad del proyecto.
Optimizar para conversión, no solo para que funcione
Una tienda que funciona técnicamente no es lo mismo que una tienda que convierte bien, y el precio a veces solo cubre lo primero. El checkout es el punto donde más ventas se pierden sin que nadie se dé cuenta: cada paso adicional en el proceso de compra reduce el porcentaje de gente que termina comprando, así que un checkout de una sola página suele convertir mejor que uno repartido en cuatro o cinco pantallas. Obligar a crear una cuenta antes de poder comprar es otro punto de fuga habitual; permitir la compra como invitado, con la opción de crear cuenta después si quiere, recupera ventas que de otra forma se pierden por pura pereza del usuario. Y mostrar los gastos de envío solo en el último paso, después de que la persona ya ha invertido tiempo rellenando datos, genera abandono de carrito que se podría evitar mostrando esa información antes. Ninguno de estos ajustes es caro de implementar, pero si el presupuesto no los menciona, probablemente nadie los ha pensado.
El servicio postventa: quién resuelve un problema el día del lanzamiento
Lo que pasa el primer día de vida de una tienda online importa tanto como cómo se construyó. Es habitual que aparezcan pequeños ajustes necesarios en las primeras semanas: un producto que no calcula bien el envío a Baleares, una pasarela que da un error puntual, un cliente que reporta que no le llega el email de confirmación. Pregunta explícitamente qué cobertura de soporte incluye el presupuesto después del lanzamiento, durante cuánto tiempo, y qué pasa si necesitas ayuda pasado ese periodo inicial: algunos presupuestos incluyen treinta días de soporte gratuito y después cobran por hora, mientras que otros dejan claro desde el principio un servicio de mantenimiento mensual continuado. Ninguna opción es mejor por definición, pero conocerla de antemano evita sorpresas justo cuando la tienda empieza a recibir tráfico real.
Cómo se mide si la tienda está funcionando de verdad
Más allá de las ventas totales, hay métricas concretas que dicen si una tienda online está sana: la tasa de conversión (qué porcentaje de visitas termina en compra, y que en e-commerce suele moverse entre el 1% y el 3% dependiendo del sector), la tasa de abandono de carrito (cuánta gente añade productos pero no termina la compra, que suele estar por encima del 60% incluso en tiendas bien optimizadas), y el valor medio del pedido. Si tu presupuesto de tienda no incluye la configuración de estas métricas en Google Analytics 4 desde el lanzamiento, estarás vendiendo a ciegas sin saber qué parte del proceso está fallando cuando las ventas no acompañan.
Las señales de que te van a cobrar de más o entregar de menos
Una "tienda online por 300 euros" sin especificar plataforma, pasarela ni número de productos suele ser una plantilla sin personalizar y sin pasarela de pago configurada de verdad. Que no mencionen la velocidad de carga es otra señal: en móvil, cada segundo de más es venta perdida, y si no hablan de eso es que no lo han pensado. Pregunta específicamente por la cuota de plataforma a partir del segundo año, porque a veces queda oculta en la primera reunión. Y comprueba que el presupuesto base incluye cálculo de envíos y gestión de stock, dos cosas que a veces se cobran aparte sin avisar.
Devoluciones y logística: la parte menos glamurosa pero más importante
Nadie presupuesta pensando en las devoluciones, y sin embargo es una de las partes que más afecta a si un cliente vuelve a comprar. Necesitas un proceso claro y sencillo para que el cliente pueda solicitar una devolución, información visible sobre plazos y condiciones antes de que compre (no escondida en la letra pequeña), y una integración con tu transportista que facilite generar la etiqueta de devolución sin que el cliente tenga que llamarte por teléfono para resolverlo. Este apartado casi nunca aparece explícito en un presupuesto de tienda online, pero afecta directamente a la confianza de compra: las tiendas con política de devolución clara y sencilla convierten mejor que las que no la muestran, porque reduce el miedo a comprar algo que después no se pueda cambiar sin complicaciones.
Los costes que se olvidan al presupuestar
Más allá del lanzamiento, una tienda online arrastra costes recurrentes que conviene tener claros desde el primer día. El hosting suele costar entre 10 y 50 euros al mes según el tráfico; en WooCommerce lo eliges tú, en Shopify va incluido en la cuota. Las pasarelas de pago cobran una comisión por transacción, típicamente entre el 1,4% y el 2,9% más un fijo, independientemente de la plataforma que uses. El certificado SSL hoy va incluido en casi todos los hostings, pero conviene comprobar que esté activo porque es obligatorio para vender online. El mantenimiento y las actualizaciones de seguridad los gestiona Shopify por ti, pero en WooCommerce alguien tiene que mantener WordPress, el tema y los plugins al día. Y la tienda no vende sola: hay que presupuestar aparte SEO, publicidad o email marketing si quieres tráfico desde el primer día. Súmalo todo antes de comparar dos presupuestos, porque un lanzamiento "más barato" sin mantenimiento incluido puede salir más caro al año que uno algo más caro que sí lo lleva.
Antes de firmar nada, pide que te desglosen la plataforma, el número de productos y las integraciones incluidas, pregunta el coste mensual real a partir del segundo año, comprueba que incluyen velocidad optimizada para móvil y pide ver un ejemplo real de tienda que hayan hecho, no un catálogo de temas.
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Una tienda online en Madrid cuesta lo que cuesta hacerla bien: entre 800 y 2.000 euros para una sencilla, entre 2.000 y 6.000 para una a medida. Lo barato de verdad no es el precio de lanzamiento más bajo, es el que no te sorprende con cuotas ocultas ni te deja con una tienda lenta que no vende.
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