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Cómo Elegir una Agencia Web en Tenerife: Guía Completa 2026

Todo lo que necesitas saber para elegir la agencia web correcta en Tenerife. Criterios, precios, red flags y preguntas clave antes de contratar.

Cómo Elegir una Agencia Web en Tenerife: Guía Completa 2026

Elegir una agencia web en Tenerife no es un trámite: es una de las decisiones de negocio más importantes que vas a tomar en los próximos cinco años. Tu web es, en la mayoría de casos, el primer contacto comercial con tus clientes. Si está mal construida, mal posicionada o mal mantenida, el coste no es el precio que pagaste, es el volumen de oportunidades que nunca llegaron.

En esta guía te explico, sin tecnicismos y sin vendedurías, qué debes mirar cuando vayas a contratar una agencia web en la isla, cuánto cuesta realmente un proyecto bien hecho y qué señales deben hacerte salir corriendo.

Qué diferencia a una agencia web profesional de un "primo que hace webs"

El mercado en Tenerife está lleno de autónomos, freelancers y agencias. Todos dicen hacer webs. Muy pocos hacen webs que funcionen como activo de negocio a tres años vista. La diferencia real no está en el diseño visual, está en cinco cosas que casi nadie te cuenta antes de firmar.

Arquitectura pensada para SEO desde el primer día

Una web que se diseña sin pensar en cómo van a encontrarte en Google es una web que nace muerta. El SEO no se añade al final como quien pone una pegatina: se construye desde la estructura, las URLs, la jerarquía de encabezados, los tiempos de carga y el marcado semántico. Si la agencia te presenta un diseño bonito y habla del SEO "más adelante", ya tienes la primera bandera roja.

Stack técnico coherente con tus necesidades

No hay una tecnología ideal para todo. WordPress sigue siendo una opción sólida para negocios que necesitan autonomía editorial. Next.js o Astro son superiores para sitios donde el rendimiento y el SEO técnico son críticos. Shopify domina en tiendas online de producto simple. Una agencia profesional te explica qué te conviene y por qué, no te vende lo que ya tiene hecho.

Portfolio verificable y resultados reales

Pide ver webs reales en producción, no maquetas. Entra en ellas, mira su velocidad en PageSpeed, comprueba si están indexadas en Google, busca sus keywords. Un portfolio que solo enseña capturas de pantalla es un portfolio sospechoso.

Contrato claro y propiedad del dominio y del código

Este punto lo veremos en detalle más abajo, pero adelanto la regla: el dominio y los accesos son siempre tuyos. El código también. Si una agencia te pone pegas en esto, busca otra.

Equipo estable y plan de soporte

La web se entrega, pero la relación no termina ahí. Necesitas saber quién va a atender incidencias, con qué tiempos de respuesta y a qué coste. Sin esto, estás comprando un activo que puede quedar huérfano en seis meses.

Criterios objetivos para evaluar una agencia web en Tenerife

Cuando te sientes a comparar propuestas, usa estos criterios como filtro. Son los mismos que aplicaría yo mismo si fuera a contratar una agencia para mi propio negocio.

Experiencia real en el sector

Buscar una agencia con años en el mercado no es snobismo, es reducción de riesgo. Un equipo con 14+ años activo, más de 890 proyectos entregados y 300+ dominios gestionados ha visto ya todos los problemas típicos que te pueden aparecer. Ha resuelto migraciones rotas, penalizaciones de Google, tiendas que se caen en Black Friday y páginas que se indexan mal. La experiencia se nota en los detalles que tú no ves.

Retención de clientes

La métrica más honesta de una agencia no es cuántos clientes capta, es cuántos se quedan. Una retención por encima del 90% (en YAG hablamos de un 94%) significa que el trabajo continuado cumple. Ninguna agencia que entregue mal tiene clientes que repiten año tras año.

Transparencia en precios y alcance

Un presupuesto debe desglosar qué incluye: diseño, desarrollo, número de páginas, idiomas, integraciones, pasarelas de pago, formación, soporte y licencias. Si recibes un presupuesto de una sola línea con un precio redondo, estás ante una agencia que te cobrará extras cada dos semanas.

SEO y accesibilidad incluidos de serie

El SEO on-page básico (estructura de URLs, metadatos, datos estructurados, sitemap, robots.txt, velocidad) debería estar siempre incluido. La accesibilidad básica (contraste, foco de teclado, textos alternativos) también. Si te lo venden como extra, están vendiéndote lo mínimo exigible como premium.

Soporte post-lanzamiento

Define por escrito qué incluye el mantenimiento: actualizaciones, backups, monitorización, horas de soporte, tiempo de respuesta ante incidencias y qué pasa fuera de ese alcance.

Precios medios de una web en Tenerife en 2026

Los números que verás aquí son rangos reales del mercado insular, no cifras infladas. Varían según complejidad, idiomas, integraciones y calidad del equipo.

Web corporativa (5-15 páginas)

Entre 1.200 € y 3.500 € para un proyecto bien hecho, con diseño a medida, optimización SEO básica, formulario de contacto funcional, integración con Google Business Profile y formación mínima para que puedas editar textos. Por debajo de 1.200 €, hablamos casi seguro de plantillas prefabricadas con personalización superficial.

Tienda online (WooCommerce, Shopify, PrestaShop)

Entre 2.500 € y 8.000 € según número de productos, integraciones (pasarela de pago, ERP, facturación), diseño a medida y complejidad de envíos. Una tienda seria en 2026 no baja de 2.500 €, y por debajo de esa cifra estás comprando una plantilla con tu logo encima.

Webs complejas (multi-idioma, portales, SaaS ligero)

A partir de 5.000 € y sin techo real. Aquí entra mucho en juego la arquitectura de información, las integraciones con sistemas externos y los requisitos de rendimiento.

Mantenimiento mensual

Entre 50 € y 150 € al mes para una web corporativa estándar. Incluye actualizaciones, copias de seguridad, monitorización, pequeños cambios de contenido y soporte técnico. Tiendas online suelen ir de 100 € a 300 €/mes por la complejidad añadida de plugins, pagos y catálogo.

Si una agencia te ofrece una web corporativa por 400 € y mantenimiento por 15 €/mes, el problema no es el precio: es que estás contratando una web que nadie va a mantener bien.

Comparativa de tecnologías: qué conviene a cada negocio en Tenerife

Una de las preguntas más habituales que recibo es "¿qué me recomiendas, WordPress o algo más moderno?". La respuesta honesta es que depende. Esta tabla resume los criterios reales de decisión para negocios canarios.

TecnologíaIdeal paraVentajasLimitacionesCoste relativo
WordPress + Elementor/GutenbergNegocios con equipo propio que edita contenido, blogs activos, presencia localInterfaz familiar, miles de plugins, fácil de delegar a alguien internoLento si está mal configurado, superficie de ataque amplia, requiere mantenimiento continuoBajo/Medio
WordPress + WooCommerceTiendas con catálogo variable, integración con facturación, autonomía editorialFlexible, amplio ecosistema de extensiones, bien documentadoPesado en catálogos grandes, rendimiento dependiente del hostingMedio
ShopifyTiendas de producto físico, dropshipping, marcas con equipo no técnicoHosting incluido, fiable en picos de tráfico, checkout optimizadoCoste mensual fijo (desde 29€/mes), difícil de personalizar sin developer, no es tuyo del todoMedio/Alto
Next.js (React)Sitios donde el SEO técnico y el rendimiento son críticos, apps con zona privada, portalesVelocidad máxima, SEO técnico excelente, escala sin problemaRequiere developer para cualquier cambio, necesitas CMS headless para autonomía editorialAlto
AstroBlogs, landings, sitios mayoritariamente estáticos con algo de interactividadRendimiento extremo, muy bajo coste de hosting, ideal para contenidoMenos flexible para funcionalidades dinámicas complejasMedio
PrestaShopTiendas con catálogos muy grandes, integraciones ERP complejas, multi-divisaRobusto para catálogos de miles de SKUs, buena integración B2BCurva de mantenimiento alta, updates complejos, comunidad más pequeñaMedio/Alto

La regla de oro: elige la tecnología que tus procesos internos puedan sostener, no la que suena más moderna. Una web en Next.js mal mantenida es peor que una en WordPress bien mantenida.

Red flags: señales que deben hacerte descartar una agencia

He visto estas banderas rojas cientos de veces. Cada una, por sí sola, justifica descartar un proveedor.

No eres propietario del dominio

Algunas agencias registran tu dominio a su nombre "por comodidad". Nunca. El dominio se registra a nombre de tu empresa, con tus datos y con tu acceso al registrador. Si no puedes entrar al panel del registrador, no eres dueño de tu web.

No te entregan los accesos

Al finalizar el proyecto debes tener acceso de administrador al panel, al hosting, al dominio, a las cuentas de email profesionales y a Google Search Console. Si esta información se queda en "el equipo técnico", estás atado de pies y manos.

Precios irrealmente bajos

Una web corporativa a 300 € es una plantilla con tres cambios de color. Una tienda online a 600 € es un demo de Shopify sin optimizar. El coste real de horas de trabajo, licencias y hosting no permite esos precios salvo que algo falte.

Garantías de rankings imposibles

"Te aseguramos primera posición en Google en dos semanas" es mentira, fuerza técnica irrelevante (sin volumen de búsquedas real) o ambas. Nadie puede garantizar posiciones en Google. El SEO serio se compromete con procesos y métricas intermedias, no con resultados que dependen del algoritmo.

Sin contrato claro

Todo proyecto debe tener contrato con alcance, hitos de pago, propiedad intelectual, plazos, penalizaciones por incumplimiento y qué ocurre si la relación termina. Sin esto, estás en manos de la buena voluntad.

Desaparecen después del cobro

Pregunta cuánto tardan en responder los clientes actuales. Si la respuesta no te la pueden dar con referencias concretas, asume que después del último pago será difícil que te cojan el teléfono.

Preguntas clave que debes hacer antes de contratar

Lleva estas preguntas escritas a la primera reunión. La calidad de las respuestas te dirá más que cualquier presentación en PDF.

  1. ¿Quién es el dueño del dominio cuando termine el proyecto?
  2. ¿Me entregáis el código y todos los accesos al finalizar?
  3. ¿El SEO on-page básico está incluido en el precio?
  4. ¿Qué métricas de rendimiento (Core Web Vitals) garantizáis en la entrega?
  5. ¿Qué hosting recomendáis y por qué? ¿Está optimizado para el stack elegido?
  6. ¿Cuánto tardáis en responder una incidencia crítica?
  7. ¿Puedo hablar con tres clientes actuales con proyectos similares al mío?
  8. ¿Qué pasa si quiero cambiar de agencia dentro de dos años?
  9. ¿Tenéis experiencia específica en mi sector?
  10. ¿El proyecto cumple con RGPD y accesibilidad básica (WCAG 2.1 AA)?

Si alguna de estas preguntas genera incomodidad visible, ya tienes tu respuesta.

Por qué el SEO debe estar integrado desde el diseño

Una web sin SEO técnico bien hecho puede tardar años en posicionar, o no hacerlo nunca. Cuando el SEO entra como "fase posterior", lo normal es encontrarse con una arquitectura que hay que rehacer entera: URLs mal pensadas, encabezados sin jerarquía, imágenes sin optimizar, metadatos duplicados, contenido delgado.

Integrar SEO desde el diseño significa:

  • Arquitectura de información pensada por intención de búsqueda.
  • Jerarquía clara de encabezados H1-H6.
  • URLs semánticas cortas y estables.
  • Datos estructurados según tipo de contenido (LocalBusiness, Article, Product).
  • Rendimiento (Core Web Vitals) tratado como requisito, no como lujo.
  • Estrategia de contenidos en paralelo al lanzamiento.

Puedes ver cómo lo trabajamos en detalle en nuestra página de SEO en Tenerife.

SEO local en Tenerife: lo que funciona diferente aquí

El SEO en Tenerife no se comporta igual que en una ciudad peninsular de tamaño equivalente. Hay patrones específicos del mercado insular que una agencia sin experiencia local pasa por alto sistemáticamente, y que marcan la diferencia entre posicionar en semanas o no posicionar nunca.

La doble audiencia: residente y turista

La mayoría de negocios en Tenerife tiene dos audiencias con intenciones de búsqueda muy distintas. Un restaurante en el sur puede recibir el 60% de su tráfico orgánico de búsquedas en inglés y alemán desde turistas que reservan antes de llegar. Si la web no tiene contenido en esos idiomas, no existe para esa audiencia. Al mismo tiempo, el cliente residente busca en español y con términos locales ("restaurante Los Cristianos", "comida canaria Santa Cruz"). Una estrategia SEO que no separa estos dos públicos deja la mitad del mercado sin cubrir.

Búsquedas con topónimos específicos

En Tenerife, la gente busca por municipio, por zona y hasta por urbanización. "Abogado La Laguna", "fontanero Los Realejos", "reformas Adeje" son búsquedas con intención comercial clara y volumen real. Las agencias peninsulares tienden a optimizar solo por "abogado Tenerife" o "fontanero Tenerife" porque así trabajan en Barcelona o Madrid. En la isla, los topónimos de segundo nivel capturan búsquedas con una intención de compra más alta y menos competencia. Son quick wins que muchos se pierden.

Estacionalidad: el norte y el sur no son iguales

El norte de la isla (La Laguna, La Orotava, Puerto de la Cruz) tiene una estacionalidad turística diferente al sur (Adeje, Arona, Granadilla). Los patrones de búsqueda cambian entre temporadas, y una estrategia de contenidos que no tenga esto en cuenta produce webs con baches de tráfico evitables. Hay meses donde las búsquedas de turistas en el sur suben un 40% y los residentes del norte reducen actividad online. El plan editorial debe reflejar eso.

Google Business Profile: el activo más infravalorado

Para un negocio con presencia física en Tenerife, un perfil de Google Business Profile bien optimizado puede generar más leads que la web durante el primer año. Y es gratis. Lo que muy pocas agencias hacen bien aquí:

  • Categoría principal correcta. No es lo mismo "Restaurante" que "Restaurante de comida canaria". La categoría determina en qué búsquedas apareces en el mapa local.
  • Fotos actualizadas y con nombre de archivo relevante. Google indexa las imágenes del perfil. "restaurante-santa-cruz-terraza.jpg" posiciona mejor que "IMG_4821.jpg".
  • Posts semanales en el perfil. Google penaliza los perfiles inactivos en el pack local. Un post semanal con oferta, novedad o evento mejora la visibilidad sin coste adicional.
  • Respuestas a reseñas con keywords locales. "Gracias por visitarnos en nuestro restaurante en La Orotava" no es solo cortesía: es señal SEO para Google.
  • Preguntas y respuestas sembradas. Puedes responder tú mismo a preguntas frecuentes de forma proactiva. Si nadie pregunta, hazlo tú desde otro perfil y respóndelas tú. Es completamente legítimo y da mucho contexto a Google sobre tu negocio.

La penalización invisible del contenido duplicado en Canarias

Muchos negocios en Tenerife compran webs de plantilla donde los textos son genéricos y se repiten en decenas de sitios del mismo sector. Un bufete de abogados cuya web tiene los mismos tres párrafos de "somos un despacho comprometido con la defensa de tus derechos" que otros veinte despachos de Canarias parte con una desventaja estructural en SEO. Google no distingue quién fue el primero si el contenido es suficientemente similar. La solución no es reescribir más palabras: es hablar de cosas que solo tú puedes decir (casos resueltos en el Juzgado de lo Social de Santa Cruz, zonas donde operáis, clientes concretos si dan permiso).

Checklist para contratar una agencia web en Tenerife

Antes de firmar cualquier propuesta, pasa por esta lista. No es burocracia: es el mínimo razonable para proteger tu inversión.

Fase de evaluación previa:

  • El dominio estará registrado a nombre de mi empresa, con mis datos de contacto, en un registrador al que tengo acceso directo.
  • La agencia puede mostrarme al menos tres webs reales en producción, verificables en PageSpeed y Google Search Console.
  • He hablado con al menos dos clientes de la agencia (no elegidos por ellos) y la respuesta sobre soporte post-lanzamiento fue positiva.
  • La propuesta desglosa alcance, fases, tecnología, hosting y plan de mantenimiento. No es un precio redondo en una sola línea.
  • He buscado la agencia en Google Maps y en redes sociales. Tiene reseñas reales y actividad reciente.

Fase de propuesta técnica:

  • La propuesta incluye Core Web Vitals objetivo (LCP, CLS, INP) como requisito medible de entrega.
  • El stack tecnológico propuesto está justificado con argumentos para mi caso concreto, no es genérico.
  • El plan de hosting incluye nombre del proveedor, tier y coste estimado mensual.
  • El SEO on-page básico (metadatos, datos estructurados, sitemap, robots.txt) está dentro del alcance, no como extra.
  • El plan incluye formación para que yo pueda editar contenido básico sin depender de la agencia.

Fase de contrato:

  • El contrato define alcance exacto (número de páginas, funcionalidades, idiomas, revisiones).
  • Los hitos de pago están vinculados a entregas verificables, no a fechas del calendario.
  • Hay cláusula explícita de propiedad intelectual: el código, el diseño y los archivos son míos al pago final.
  • El contrato define el protocolo si la relación termina: entrega de accesos, código y documentación en plazo acotado.
  • Si van a tratar datos de mis clientes, hay contrato de encargo de tratamiento RGPD (artículo 28).

Fase de lanzamiento:

  • Tengo acceso de administrador al panel CMS, al hosting, al dominio y a Google Search Console.
  • Se han configurado Google Analytics 4 y Search Console con acceso mío como propietario.
  • Los Core Web Vitals medidos en PageSpeed Insights están en rango "Good" (LCP < 2,5s, CLS < 0,1, INP < 200ms).
  • Se ha verificado que el 80%+ de las páginas relevantes están indexadas en Google a los 30 días.
  • Tengo configurado un sistema de monitorización de uptime (Uptime Robot o similar).

Cómo trabajamos en YAG: sin tecnicismos

No voy a venderte humo. Te cuento el proceso real, en lenguaje normal.

Primero escuchamos. Qué negocio tienes, qué problema te resuelve la web y qué tipo de cliente buscas. Sin esto, diseñar es disparar al aire.

Auditamos tu presencia actual y la de dos o tres competidores directos. Vemos qué funciona, qué no, dónde hay oportunidad real y dónde hay riesgo.

Proponemos arquitectura y stack. Te explicamos qué tecnología te conviene y por qué. No vendemos WordPress porque sí, ni Next.js porque esté de moda. Cada proyecto se elige según necesidades.

Diseñamos con el SEO ya dentro. Cada página nace con su intención de búsqueda clara, sus encabezados coherentes y su jerarquía.

Desarrollamos y entregamos con formación. Te enseñamos a editar lo que necesitas editar. No dependerás de nosotros para cambiar un teléfono.

Mantenemos la web viva. Actualizaciones, backups, monitorización y mejoras continuas según datos reales.

Puedes revisar nuestros servicios de diseño web y marketing digital para ver el alcance completo.

Tipos de proveedores en Tenerife: freelancer, agencia pequeña o agencia grande

El mercado insular tiene tres perfiles de proveedor muy distintos, y cada uno encaja con un tipo de proyecto concreto. El error más caro que veo repetirse es contratar el perfil equivocado para tu tamaño de necesidad: pagar de más por una agencia grande cuando solo necesitas una landing, o ahorrar en un freelancer cuando tu proyecto requiere un equipo con varias capas técnicas.

Freelancer: velocidad y precio, riesgo de continuidad

Un freelancer bueno te da trato directo, decisiones rápidas y precios entre un 30% y un 50% más bajos que una agencia. No hay cuenta comercial intermedia, no hay capas de gestión, hablas con quien toca el código. Para proyectos pequeños y acotados (una landing page, un blog corporativo, una web de 5 páginas sin integraciones) puede ser la opción más eficiente.

El problema es el factor humano individual. Si el freelancer se satura, enferma, cambia de país, acepta un empleo a jornada completa o simplemente desaparece, tu proyecto queda huérfano. No hay backup, no hay documentación compartida, no hay otro par de manos que conozca el código. He visto varios negocios de Tenerife con la web parada durante meses porque el freelancer que la construyó dejó de contestar al teléfono.

Señales de un freelancer serio: tiene contrato, entrega código documentado, te forma en el uso del panel, te entrega accesos completos y puede darte referencias de clientes con más de dos años trabajando con él. Si alguna de estas cosas falta, el riesgo se dispara.

Agencia pequeña (2-8 personas): el punto óptimo para la mayoría

Una agencia pequeña te da lo que el freelancer no puede dar: redundancia de equipo. Si tu contacto principal se va de vacaciones, hay alguien más que conoce tu proyecto. Si el desarrollador cambia de empresa, el código sigue documentado en un repositorio compartido. Al mismo tiempo, sigues hablando con personas reales y no con un departamento comercial que te pasa después al departamento técnico.

Para un negocio estándar en Tenerife (restaurante, bufete, clínica, comercio con tienda online, inmobiliaria, empresa de servicios) este es casi siempre el punto óptimo. Precio razonable, atención directa y un mínimo de estructura para que el proyecto no se caiga si una persona falta un día.

La pregunta clave aquí es la profundidad del equipo. "Somos 5" puede significar 5 personas con perfiles duplicados, o puede significar 2 diseñadores, 2 desarrolladores y 1 persona de SEO. Pregúntalo expresamente: quién hace qué, quién es tu contacto, quién es el suplente si falta el contacto. Si no te lo pueden contestar con nombres, la estructura no existe realmente.

Agencia grande (15+ personas): estructura y precio, menos cercanía

Las agencias grandes tienen más especialización: equipo de diseño separado del de desarrollo, cuenta comercial dedicada, project manager, equipo SEO, equipo de contenidos. Para proyectos complejos (e-commerce con ERP, multi-idioma, integraciones B2B, webs corporativas de grupo empresarial) esa estructura es necesaria. Nadie resuelve sola una migración de 40.000 productos con integración a Sage y Holded.

El precio refleja esa estructura: fácilmente 2-3 veces más caro que una agencia pequeña por el mismo alcance aparente. Y lo que a veces se pierde es la cercanía. Como cliente pequeño dentro de una cartera grande, puedes acabar hablando siempre con un gestor comercial que tiene que consultar con el equipo técnico, lo cual añade días a cualquier decisión.

Qué perfil encaja con qué proyecto

  • Landing de 1 página, microsite de evento, blog sencillo: freelancer o agencia pequeña. Una grande te cobrará de más sin aportar valor extra.
  • Web corporativa estándar, restaurante, clínica, bufete: agencia pequeña. Equilibrio perfecto de precio, atención y estabilidad.
  • E-commerce con ERP, multi-idioma, B2B, grupos empresariales, SaaS ligero: agencia pequeña especializada o agencia grande. Aquí la profundidad técnica no es negociable.
  • Proyecto único y muy técnico (aplicación a medida): freelancer senior especializado o agencia pequeña con ese perfil. La grande suele cobrar estructura que no aplica a una pieza única.

La pregunta específica de Tenerife

Hay una variable que se olvida con frecuencia: el conocimiento local. Tenerife no se comporta como Madrid ni como Barcelona en términos de búsqueda. Hay estacionalidad turística, hay palabras clave específicas (laboralista tenerife, abogado la laguna, reformas santa cruz), hay búsquedas con falta de ortografía sistemática y hay diferencias reales entre el norte y el sur de la isla en intención de búsqueda.

Una agencia que copia patrones de campañas peninsulares sin adaptar nada acaba con webs que posicionan mal y campañas que queman presupuesto. Si la agencia no puede enseñarte dos casos concretos en Canarias con resultados medibles, está aprendiendo el mercado con tu proyecto. Puede salir bien, pero el riesgo lo pagas tú.

Cómo evaluar y comparar propuestas: la metodología que nadie te enseña

La comparación de propuestas es el momento donde más dinero se pierde o se gana en todo el proceso de contratación. La mayoría de clientes compara en Excel por precio final. Es lo peor que puedes hacer. Una propuesta de 2.500 € y otra de 4.200 € pueden estar ofreciéndote cosas totalmente distintas, y la barata puede salirte tres veces más cara con las ampliaciones.

Por qué una propuesta de una sola cifra es bandera roja

Si una agencia te entrega un PDF con el texto "Diseño y desarrollo de web corporativa: 2.800 €" y nada más, la propuesta es inútil. No sabes qué hay dentro, no puedes compararla con nada, y estás firmando un cheque en blanco. La agencia, por su parte, se reserva el derecho de interpretar cada decisión futura como "fuera de alcance" y cobrarte extra.

Una propuesta profesional no baja de 4-6 páginas. Desglosa alcance, fases, tecnología, hosting recomendado, plan de mantenimiento, propiedad intelectual y qué queda explícitamente fuera. Si no tiene todo eso, no es una propuesta, es un presupuesto al estilo de un electricista.

Cómo hacer las propuestas comparables: estandariza antes de pedir

El error es pedir propuestas en abierto y luego intentar compararlas. Cada agencia te responderá en el formato que le convenga, con alcances distintos, y estarás comparando manzanas con peras. La solución es darle a todas las agencias el mismo brief escrito, con las mismas exigencias.

Un brief estándar debe incluir: objetivo del proyecto, número aproximado de páginas, funcionalidades requeridas (formulario, blog, reservas, tienda), idiomas, integraciones necesarias (CRM, ERP, Mailchimp), plazo de entrega deseado, presupuesto orientativo si quieres filtrar, y un listado de webs de referencia que te gustan. Con el mismo input, las respuestas son comparables.

Qué debe incluir una propuesta técnica seria

  • Stack propuesto y justificación: por qué WordPress, por qué Next.js, por qué Shopify. Sin justificación es opinión.
  • Arquitectura de información: mapa de sitio provisional con intenciones de búsqueda.
  • Hitos de entrega medibles: wireframes, diseño UI aprobado, desarrollo, pruebas, lanzamiento. Con fechas.
  • Hosting recomendado: con nombre, tier y coste mensual estimado.
  • Plan de mantenimiento post-lanzamiento: qué incluye, tiempo de respuesta, coste.
  • Formación para el cliente: horas incluidas, formato (videollamada, presencial, vídeo grabado).
  • Propiedad intelectual: cláusula explícita sobre código, diseño y contenido.
  • Qué queda fuera: listado explícito de lo no incluido.

Si tu propuesta tiene 8 de estos 8 puntos, vas por buen camino. Si tiene 3 o menos, descártala.

Bandera roja: agencias que aprenden con tu proyecto

Una agencia que te propone tecnologías que "están aprendiendo" o que "van a probar" en tu proyecto te está usando como formación pagada. Es perfectamente legítimo que un equipo se forme, pero no a tu costa y sin avisarte. Si te proponen Next.js pero nunca han entregado nada en Next.js, o te proponen una integración con un ERP que nunca han integrado, el riesgo está en ti. Pide casos previos idénticos.

Pedir una mini-auditoría antes de la propuesta

Las buenas agencias, antes de proponerte nada, revisan tu web actual (si la tienes) y hacen una mini-auditoría. Velocidad, SEO técnico, arquitectura, errores. Esa auditoría, aunque sea de dos páginas, te dice dos cosas valiosas: que la agencia entiende lo que hace y que se molesta en entender tu caso antes de cobrarte. Si alguien te hace una propuesta sin haber abierto tu web, está vendiéndote humo.

Referencias: cómo pedirlas bien

La agencia te pasará tres nombres. Son clientes seleccionados por ella, casi siempre contentos. Eso está bien, pero no es suficiente. Lo que tienes que hacer es buscar por tu cuenta: mira el portfolio público, escoge dos proyectos que no estén en la lista de referencias oficiales y contacta a esas empresas directamente. Una llamada breve, preguntando: cumplimiento de plazos, calidad del soporte post-lanzamiento, si volverían a contratarlos. Las respuestas honestas aparecen cuando la agencia no sabe que estás preguntando.

Contratos web: qué debe aparecer sí o sí

Firmar un proyecto web sin contrato es como comprar un coche con un apretón de manos. Va bien hasta que va mal, y cuando va mal no tienes nada a lo que agarrarte. El contrato no es desconfianza: es el documento que protege a ambas partes cuando aparece una discrepancia, que siempre aparece.

Definición de alcance: qué entra y qué no entra

La sección más importante del contrato. Aquí se define, por escrito, exactamente qué recibes. Número de páginas, idiomas, integraciones, número de revisiones de diseño, funcionalidades específicas. Y con el mismo peso: qué queda explícitamente fuera. "No incluye redacción de copy", "no incluye traducción profesional", "no incluye compra de dominio", "no incluye campañas de ads". Todo lo que no esté escrito como incluido y no esté escrito como excluido es zona gris donde aparecerán los problemas.

Calendario de pagos vinculado a hitos, no al calendario

Un calendario de pagos profesional se vincula a entregas verificables, no a fechas naturales. "50% al inicio, 50% a los 45 días" es un mal esquema: pagas la segunda mitad aunque no haya nada entregado. "30% al inicio, 30% al aprobar diseño UI, 30% al pasar a entorno de pruebas, 10% al pasar a producción" es sano: cada pago se libera cuando recibes algo tangible y verificable.

Propiedad intelectual: código, diseño, dominio, contenido

El contrato debe decir con letras claras: todo lo producido durante el proyecto (código fuente, diseño, archivos editables, contenido redactado, imágenes compradas a tu nombre, dominio) es propiedad del cliente al pago final. La agencia puede conservar derecho a usar el proyecto como caso en su portfolio, pero la propiedad operativa es tuya. Sin esta cláusula, si la relación termina mal, te pueden impedir acceder a tu propio código.

Protocolo de aceptación: qué significa "aprobar una entrega"

"Aprobar" debe estar definido. Un plazo típico: el cliente tiene 10 días laborables desde la entrega para revisar y enviar correcciones. Pasados esos días sin respuesta, la entrega se considera aceptada. Esto protege a la agencia de clientes que dejan las entregas en el aire durante meses, y protege al cliente obligando a la agencia a avisar formalmente de cada entrega.

Qué pasa si el cliente no entrega contenidos a tiempo

Uno de los conflictos más habituales. La agencia termina el desarrollo y el cliente nunca envía los textos definitivos ni las fotos. El proyecto se queda parado meses, la agencia no puede facturar el hito final y la relación se agria. El contrato debe prever esto: plazo máximo para el cliente, consecuencia de incumplirlo (facturación parcial del hito, pausa del proyecto con coste de reactivación, publicación con contenido placeholder).

Cláusula de terminación: qué pasa si la relación termina

Este punto casi nadie lo lee, y es el que más dolor evita cuando llega. Si cualquiera de las dos partes decide terminar, debe haber un protocolo claro: entrega de todos los accesos y credenciales en un plazo acotado (por ejemplo, 5 días laborables), entrega del código fuente en repositorio git accesible, entrega de archivos editables de diseño, documentación del proyecto y, si aplica, sesión de transferencia a nuevo proveedor. Sin esto, una ruptura fea se convierte en chantaje.

Confidencialidad y protección de datos (RGPD)

Si la agencia va a tratar datos de tus clientes (formularios, CRM, base de datos de clientes), debe firmar un contrato de encargo de tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD. Esto no es opcional, es obligatorio por ley. Si la agencia no sabe de qué le estás hablando, ya sabes el nivel.

SLA de mantenimiento: tiempos de respuesta por escrito

El contrato de mantenimiento debe fijar tiempos de respuesta según gravedad. Un ejemplo razonable: incidencia crítica (web caída) = 2 horas laborables; incidencia alta (función rota) = 8 horas laborables; incidencia media (bug menor) = 3 días laborables; solicitud de cambio = planificación en 5 días laborables. Sin SLA escrito, los tiempos son los que la agencia decida, y suelen ser los que puede.

Métricas reales de éxito para el primer año

La pregunta "¿ha funcionado la web?" no se contesta con opiniones. Se contesta con métricas. Y las métricas que importan no son las que la mayoría de agencias te presentan en informes bonitos. Visitas totales o "impresiones" no sirven para nada si no se traducen en negocio. Te doy el set mínimo de métricas que debes exigir y medir desde el día del lanzamiento.

Core Web Vitals: exigir estos valores al arranque

Google usa los Core Web Vitals como factor de ranking y como métrica de experiencia. Son números, no opiniones. Tu web debe entregarse cumpliendo los umbrales "Good" de Google:

  • LCP (Largest Contentful Paint): menor a 2,5 segundos.
  • CLS (Cumulative Layout Shift): menor a 0,1.
  • INP (Interaction to Next Paint): menor a 200 ms.

Estas cifras se miden en PageSpeed Insights con datos de campo (Chrome UX Report) y en laboratorio. Si tu web se entrega con un LCP de 4 segundos, no está bien hecha, está mal optimizada. Pide los valores medidos en el momento de la entrega y exige que consten en un anexo al contrato.

Indexación en Google: cuántas páginas aparecen a los 30 días

A los 30 días del lanzamiento, Search Console debe mostrar que Google ha indexado al menos el 80-90% de las páginas relevantes del sitio (no contando paginaciones, filtros o URLs con parámetros). Si a los 30 días solo están indexadas 3 de 25 páginas, algo está bloqueando el rastreo: robots.txt mal configurado, meta noindex residual, problemas de sitemap o estructura. Pídele a la agencia que te enseñe la captura de Search Console con el informe de cobertura.

Search Console: baseline de impresiones, clicks y posición media

En los primeros 30-60 días debes tener un baseline de tres métricas: impresiones totales, clicks totales y posición media de las palabras clave objetivo. Esto no te dice si la web es buena o mala, te dice desde dónde partes. A partir de ahí, la evolución mes a mes es lo que importa. Si a los 6 meses las impresiones son las mismas que el primer mes, el trabajo de contenido y SEO está estancado.

Tasa de conversión: define el baseline y qué significa "mejorar"

"Conversión" es cualquier acción que te aporte valor de negocio: un formulario enviado, una llamada desde el móvil, un presupuesto solicitado, una compra. Antes del lanzamiento tienes que decidir qué cuentas como conversión y configurarlo en Google Analytics 4. Una web de servicios bien hecha suele moverse entre 1,5% y 3% de tasa de conversión en tráfico orgánico. Una tienda online entre 0,8% y 2,5%. Por debajo del 0,5% hay algo seriamente roto: copy, formulario, velocidad o target.

Uptime: mínimo 99,9% medido externamente

El uptime no se mide desde dentro del servidor, se mide desde fuera. Uptime Robot, StatusCake o Better Uptime hacen pings cada minuto desde ubicaciones externas y te muestran el porcentaje real. 99,9% significa máximo 43 minutos de caída al mes. Si tu web cae más que eso de forma recurrente, el hosting no cumple y hay que cambiarlo, no añadir parches.

Volumen de leads (o ingresos si es e-commerce)

La métrica final, la que importa de verdad: ¿cuántos leads cualificados te trae la web al mes? ¿cuántos ingresos genera la tienda? Este número se compara con el mismo período del año anterior o con el mes previo al lanzamiento. Si la web nueva no supera el rendimiento comercial de la anterior a los 6 meses, el proyecto no ha salido bien, independientemente de lo bonito que sea el diseño.

Herramientas gratuitas para medir todo esto

No necesitas pagar herramientas caras para medir bien. Con un stack gratuito cubres todo:

  • Google Search Console: indexación, impresiones, clicks, posiciones, errores.
  • Google Analytics 4: tráfico, conversiones, comportamiento, fuentes.
  • PageSpeed Insights: Core Web Vitals en tiempo real.
  • Uptime Robot: monitorización de disponibilidad (plan gratuito hasta 50 sitios).
  • Google Business Profile Insights: si eres negocio local, cuántas llamadas y clics a web desde el perfil.

Si la agencia no te configura estas herramientas en el lanzamiento ni te pasa los accesos, te está dejando ciego.

Cuándo saber que tu web actual necesita cirugía mayor (no solo un lavado de cara)

Uno de los errores más caros que veo es rehacer una web entera cuando bastaba con optimizarla. El contrario también pasa: gastarse 800 € en un "lavado de cara" cuando la web subyacente está tan rota que ningún lifting va a salvarla. Diagnosticar bien en qué situación estás es la diferencia entre gastar con cabeza o tirar el dinero dos veces.

Señales claras de que solo necesitas optimización

Si la web actual cumple estas condiciones, probablemente no necesitas rehacerla:

  • La estructura de URLs es coherente y tienes rankings decentes en varias palabras clave relevantes.
  • Los Core Web Vitals están cerca del umbral "Good" (aunque no lleguen).
  • La tecnología no está abandonada (WordPress actualizado, tema mantenido, plugins soportados).
  • El diseño se siente anticuado pero no está roto.
  • La web se ve correctamente en móvil aunque no de forma óptima.
  • Tu negocio está contento con el flujo de leads, solo quiere más.

En este escenario, una intervención de optimización (400-1.500 €) puede darte mejoras significativas: acelerar la web, mejorar el copy de las páginas principales, refinar CTA, limpiar plugins redundantes, optimizar imágenes, añadir datos estructurados, mejorar el diseño visual en los puntos críticos. Sin tirar nada abajo.

Señales inequívocas de que toca reconstruir

Si aparecen dos o más de estas señales, el lifting no va a servir:

  • Tiempos de carga por encima de 5 segundos incluso después de optimizar. Si limpiaste plugins, optimizaste imágenes y el LCP sigue por encima de 4 segundos, el problema es estructural: tema mal hecho, hosting inadecuado o arquitectura rota.
  • Construida sobre plataforma abandonada. Webs en Joomla sin actualizar, tiendas en Magento 1 (fin de soporte en 2020), CMS de nicho que ya no tienen mantenimiento. No hay lifting posible: tocar cualquier cosa te expone a brechas de seguridad.
  • No consigues rankear por deuda técnica. La web lleva 3 años y no aparece ni por tu propia marca. Hay algo de raíz: indexación rota, penalización antigua, arquitectura inservible para SEO.
  • Experiencia móvil inexistente o rota. En 2026, si tu web no funciona bien en móvil, no funciona. Punto. El 70%+ del tráfico viene de móvil.
  • Vulnerabilidades de seguridad conocidas. Plugins con CVE publicados, versiones de PHP antiguas, falta de certificado SSL o SSL mal configurado, datos sensibles sin cifrar. Aquí el riesgo no es estético, es legal.
  • Imposible de mantener. Nadie en el equipo entiende cómo está montada, el freelancer original no contesta, la documentación no existe. Cada cambio pequeño cuesta una fortuna.

En este escenario, la reconstrucción es la opción racional. El coste inicial parece mayor, pero el coste de parches continuos acaba siendo superior, más los ingresos perdidos por el bajo rendimiento.

El territorio peligroso: reconstrucciones parciales

La zona intermedia es la más cara de todas. Reconstruir solo la home, solo el blog, o solo la tienda, dejando el resto antiguo, suele crear monstruos híbridos: dos sistemas que conviven mal, estilos inconsistentes, URLs duplicadas, problemas de SEO por arquitecturas mezcladas, mantenimiento doblado. Si vas a reconstruir más del 40% de una web, casi siempre sale mejor reconstruirla entera que dejar un Frankenstein.

La excepción razonable es cuando realmente una parte del sitio funciona muy bien y otra no (ejemplo: el blog tiene 300 artículos bien indexados que rankean, y la parte corporativa está rota). En ese caso, se puede migrar el blog intacto a la nueva plataforma conservando URLs y contenido, y reconstruir el resto. Pero requiere planificación cuidadosa y no improvisación.

El coste de no hacer nada: calcula la oportunidad perdida

La decisión de rehacer o no rehacer suele tomarse mirando solo el coste del proyecto nuevo. Falta el otro lado de la balanza: cuánto te cuesta al año tener la web actual. Un ejemplo concreto.

Supón que recibes 1.000 visitantes al mes desde búsqueda orgánica. Tu web actual convierte al 0,5% porque es lenta y el formulario es terrible. Eso son 5 leads al mes. Si cada lead te vale 300 € de margen cerrado, son 1.500 €/mes. Ahora supón que una web nueva, con velocidad óptima y formulario decente, sube la conversión al 2% (dato conservador). Son 20 leads/mes, 6.000 €/mes, 54.000 €/año más de facturación.

Si la web nueva cuesta 4.000 €, se paga en menos de un mes. Si cuesta 10.000 €, se paga en dos meses. El coste real no es la inversión, es la facturación que pierdes cada mes que mantienes la web rota. Haz este cálculo con tus números antes de decidir. Casi siempre sale que esperar es más caro que actuar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en estar lista una web corporativa en Tenerife?

Un proyecto corporativo estándar (5-10 páginas) se entrega entre 3 y 6 semanas, dependiendo de la velocidad con la que nos proporciones contenidos, fotos y validaciones. Proyectos más complejos con integraciones pueden ir de 6 a 12 semanas.

¿Puedo actualizar la web yo mismo después?

Sí, y debería ser siempre así. En WordPress te formamos para que edites textos, añadas noticias y cargues imágenes. En proyectos Next.js preparamos un panel de contenidos editable (Sanity, Payload, Strapi) para que puedas modificar sin tocar código.

¿Qué pasa con el SEO si cambio mi web actual por una nueva?

Una migración mal hecha puede tirarte el tráfico orgánico durante meses. Una migración bien planificada preserva rankings y, en la mayoría de casos, los mejora. El proceso incluye mapeo de URLs con redirecciones 301, mantenimiento de estructura semántica, revisión de contenidos, reenvío de sitemap y monitorización en Search Console durante las semanas siguientes.

¿El hosting está incluido en el precio?

Normalmente va aparte, pero la agencia debe recomendarte el hosting adecuado. Para webs WordPress, hosting gestionado con LiteSpeed o similar. Para Next.js, plataformas como Vercel o servidores con Node bien configurados. El coste típico va de 8 € a 30 €/mes en proyectos estándar.

¿Tenéis experiencia fuera de Tenerife?

Sí. Aunque estamos basados en Santa Cruz de Tenerife, trabajamos con clientes en toda Canarias y península. El modelo es remoto cuando hace falta, presencial cuando aporta valor.

¿Merece la pena tener la web en varios idiomas?

Depende directamente de tu audiencia. Si tienes clientes recurrentes de habla alemana, inglesa o francesa (frecuente en negocios del sur de la isla ligados al turismo), una versión en esos idiomas puede multiplicar los leads desde búsqueda orgánica. La clave es que el contenido sea traducción profesional o de alta calidad, no traducción automática. Google detecta el contenido traducido con herramientas automáticas y lo trata peor. Si no puedes mantener el contenido multilingüe actualizado, es mejor una sola versión en español bien hecha que tres versiones a medias.

¿Cómo sé si el posicionamiento que me ofrecen es real?

Pide que te muestren ejemplos de keywords posicionadas para otros clientes en sectores similares. Verificables: búsqueda en incógnito desde Tenerife, captura de pantalla con la URL en el resultado. Si no pueden mostrarlo, no pueden prometértelo. Las posiciones también varían por ubicación: lo que ves tú buscando desde Santa Cruz puede diferir de lo que ve un potencial cliente en Los Llanos o en Gran Canaria. Pide datos de Google Search Console de proyectos similares, no capturas de pantalla de posiciones anecdóticas.

¿Qué es el mantenimiento web y por qué lo necesito?

Una web no es un cartel en la fachada que se pone una vez y dura veinte años. Es software en producción, con vulnerabilidades que se descubren, plugins que se actualizan, hosting que puede fallar y Google que cambia sus algoritmos. El mantenimiento mensual cubre: actualizaciones de core, plugins y temas; copias de seguridad diarias verificadas; monitorización de uptime; corrección de errores de rastreo en Search Console; y un número acotado de horas para cambios menores de contenido. Sin mantenimiento, una web bien hecha se convierte en un riesgo de seguridad en 12-18 meses.

¿Vale la pena invertir en Google Ads además de en SEO?

Son estrategias complementarias, no alternativas. El SEO orgánico tarda meses en dar resultados sólidos y los mantiene a largo plazo con menor coste por click. Los anuncios de Google Ads generan tráfico desde el primer día, pero paran en el momento que paras de pagar. La combinación ideal para un negocio local en Tenerife es: SEO como inversión base a largo plazo + Google Ads para productos o servicios con demanda inmediata y margen suficiente. Un presupuesto de 20-30 €/día en Ads bien gestionado puede ser rentable mientras el SEO madura, especialmente en sectores con ticket medio alto (reformas, servicios jurídicos, clínicas, inmobiliaria).

¿Qué diferencia hay entre una web en WordPress y en Next.js para mi negocio?

Para la mayoría de pequeños negocios en Tenerife, la diferencia práctica más importante es quién puede editar qué. WordPress es gestionable internamente sin conocimientos técnicos: cualquier miembro del equipo puede añadir un post, cambiar una foto o actualizar un precio con un tutorial de 20 minutos. Next.js da un rendimiento técnico superior y es mejor para SEO técnico exigente, pero cualquier cambio de contenido requiere o bien un developer o bien un CMS headless bien configurado (Sanity, Payload, Notion). Si tienes equipo técnico interno o un presupuesto de mantenimiento holgado, Next.js. Si necesitas autonomía editorial sin depender de nadie, WordPress bien configurado.


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